Al momento de trabajar con diseñadores es normal que surjan muchas dudas sobre la composición de tus materiales. Entre las confusiones más comunes está el no saber diferenciar entre los modelos de color RGB y CMYK.

 

Por lo que vamos a explicar las diferencias entre estos y sus usos, sobre todo para que al momento de trabajar un nuevo material no estés totalmente en blanco y puedas evitar confusiones.

 

Por mucho tiempo, el CMYK se ha usado con mayor frecuencia, esta es la versión moderna del RYB que aún es usado en pintura y artes plásticas. Mientras que el RGB se basa en la síntesis aditiva.

 

 

¿Cómo se componen RGB y CMYK?

 

Es normal confundir RGB y CMYK porque ambas son a color, pero al momento de trabajar materiales finales no te funcionan igual, pues los tonos pueden variar. 

 

Primero entendamos como se compone cada uno de estos, el CMYK se compone por los colores cianmagentaamarillo y key/negro, mientras que el RGB se compone por rojoverde y azul.

 

Ya sabes que el RGB se basa en la síntesis aditiva (colores primarios), sin embargo, el propósito del CMYK es actuar como un filtro a estos colores, el cian es opuesto al rojo, el magenta al verde y el amarillo al azul.

 

Sin embargo, este cuenta con un color extra que es el negro o key plate, utilizado en la impresión para tener un color puro, porque, aunque la combinación de los otros colores pueda dar este tono, al combinarse no serán capaces de crear suficiente cantidad de pigmentos puros.

 

Además, al momento de imprimir el mezclar, las tres tintas pueden humedecer mucho el material de no usarse un tóner seco.

 

No vamos a indagar más al respecto, pero si vamos a tocar algunos puntos importantes que deberás considerar al momento de solicitar un material.

 

 




¿Qué esperar antes del resultado final de un material?

 

Como mencionamos antes, el resultado final va a variar dependiendo el modelo y su propósito, el RGB tiene el propósito de que los colores se vean más llamativos en la pantalla en la que se expone, mientras el CMYK permite que los colores sean los deseados en materiales impresos.

 

Claro que también los resultados finales van a variar dependiendo el equipo y el material en el que se imprima. 

 

No desquites tu furia sobre el diseñador, no es su culpa, no obtendrás los mismos resultados cuando imprimes un material sobre un papel brillante que sobre un papel mate.

 

Puedes solicitar pruebas antes de tener el resultado final, y que se apliquen ajustes para tener el resultado deseado. Apóyate por completo en tu diseñador y no olvides cada punto mencionado sobre RGB y CMYK.